Tropo 181: La metamorfosis

Obtuve por un euro la Metamorfosis de Ovidio. En la calle Espartería de Jaén hay un tipo que ha abierto, en un local muy grande, un bazar o almoneda donde gitanos y no gitanos le llevan cachivaches y libros. Muchos libros. Libros que malvende, libros de viejo, en ocasiones, y libros como el que rescaté hace unos días. De la colección Austral y de 1994. ¡Un euro! Marcaba “1400”, que serían pesetas, es decir 8,41 €. He comprado veinticuatro años después y un 90 % más barato un libro que perseguía. La pista me la dio Bécquer. Ya lo tengo, Gustavo.

La introducción alcanza las casi setenta páginas. La escribe José Antonio Enríquez. No sé quién es. Lo sabré. Abro el texto al azar y leo: “Ni Palas ni la misma Envidia podrían criticar su obra”. La transformación es necesaria; incluso cada pocos años es necesaria una profunda metamorfosis: cambiar de trabajo -lo hice hace tres-, cambiar lecturas -ahora estoy muy sumergido en la literatura española-, cambiar de estilo -mis frases son mucho más breves, por ejemplo- y cambiar de diálogos, o anularlos, incluso los interiores: persigo el silencio, busco el silencio con cierta ansia y sed. La transformación ha llegado. La metamorfosis se construye, no se improvisa. Y de vez en cuando, hay que escribirlo, y como ahora, decirlo.