Tropo 80: Es el topos, bonita

“Casa con dos puertas, mala es de guardar” es lo primero que apuntas el viernes en tu cuaderno. Ni sabes de dónde ni sabes de quién. Mal. Justo después de esa cita encuentras apuntada una tarea en la página 143 que llenará de palabras este tropo. Reza así: “revisar sistema memoria/números”. De dicho sistema escribirás otro día, si se presenta la ocasión. Siempre que vas … Continúa leyendo Tropo 80: Es el topos, bonita

Tropo 77: El martes

Semana. El martes. Te levantas temprano para estar pronto en la biblioteca pública. Abrirla. Estás en Jaén, pero tú abres las anotaciones del cuaderno con un “buscar en la Biblioteca Nacional artículos de Jaime Salom”. En la hemeroteca, claro. Quieres comprobar en Salom lo que Ricardo F. Colmenero descubrió en Camba: “Pienso en Camba, en aquella frase acerca del periodismo, que más que una forma … Continúa leyendo Tropo 77: El martes

La conquista de una expresión literaria propia

Baroja decía de sí mismo que era un escritor de la calle sin la formación necesaria ni los conocimientos suficientes como para ingresar en centros académicos. Baroja no creía en la belleza del idioma y el objetivo que se marcaba cuando escribía era expresar con claridad mis ideas y mis sensaciones.[1] Hasta aquí todo es diáfano y tan diáfano queda que resumo el párrafo anterior: … Continúa leyendo La conquista de una expresión literaria propia

Mi lista es la lista (ducentésima décima séptima)

Leer como mínimo un libro al mes, y así doce al año, y si hay pagas —gracias a Dios—, quince, te obliga, porque tienes también un blog de libros, a extraer una lista de entre los cuarenta y tres libros con los que no te has aburrido y de los que has podido extraer alguna enseñanza para la vida, un poquito de cultura y cierto … Continúa leyendo Mi lista es la lista (ducentésima décima séptima)

Baroja «desechametáforas»

«Quien albergue la idea de un Baroja descuidado en el estilo, no será fácil que la sustente a la vista de Vidas sombrías. El cotejo de las primeras versiones y las definitivas nos sirve también para acercarnos al taller del escritor y su cuidadoso método de amplificación de las descripciones. Compararemos, por ejemplo, un texto de «El carbonero» en su redacción de 1896 y en … Continúa leyendo Baroja «desechametáforas»