Es suficiente que seamos conocidos por Dios

Hace una semana recibí de la Abadía de Silos tres libros: una novelita sobre la monja Hildegarda, el Elogio del silencio, de Anselm Grün y El libro de las Horas, de Thomas Merton. Hoy el post va de Merton y va de Merton porque no quiero perder el texto que he leído esta mañana mientras tomaba el primer café. Qué mejor lugar para guardarlo que … Continúa leyendo Es suficiente que seamos conocidos por Dios

Tropo 348: La espera

Voy a esperar hasta el 14 de abril para contemplar, como escribe hoy Pablo D’Ors en “El Cultural”, sin reaccionar, sin secundar ninguna emoción, es decir, sin cólera, ni confusión o pesadumbre, si la reseña de mil y pico palabras que envié hace unos días a un medio que soporto se la leen. Nunca he enviado reseñas a ningún medio de comunicación que no fuese … Continúa leyendo Tropo 348: La espera

La conquista de una expresión literaria propia

Baroja decía de sí mismo que era un escritor de la calle sin la formación necesaria ni los conocimientos suficientes como para ingresar en centros académicos. Baroja no creía en la belleza del idioma y el objetivo que se marcaba cuando escribía era expresar con claridad mis ideas y mis sensaciones.[1] Hasta aquí todo es diáfano y tan diáfano queda que resumo el párrafo anterior: … Continúa leyendo La conquista de una expresión literaria propia