Maupassant nació con una cabeza de esfericidad perfecta

Maupassant nació con una cabeza de esfericidad perfecta. Vila-Matas se refiere a ella en su artículo Los sombreros de Maupassant[1], en Café Perec: “el obstetra que le ayudó a venir al mundo le había modelado la cabeza dejándosela de una perfecta redondez y distinta respecto de formatos habituales”. La cita la recupera, por lo visto, de una de las 101 notas de a pie de … Continúa leyendo Maupassant nació con una cabeza de esfericidad perfecta