Saco de paseo a Marienbad

img_20170105_095720Hoy he estado paseando en mi lugar favorito de Jaén: la Alameda de Capuchinos (me niego a llamarla por el nombre del político con que la bautizaron). Decía, que me he ido a leer y a rematar dos asuntos que quedaron pendientes con Marienbad. Al final ha salido este vídeo, entre vibraciones del móvil y mensajes de wásap. Disculpad. Hay que sacar los libros a la calle. Hay, me atrevo a escribir, que leer en la calle y en las plazas. Hay que contagiar a los ciudadanos con la lectura, porque también se puede leer en la calle entre cantos de gorriones y ladridos de perro. Leer da la felicidad y si no, que se lo pregunten a Marienbad.

 

 

Marienbad eléctrico, de Vila-Matas

«Al final de Marienbad eléctrico escribo que me gusta mucho Lucinda Williams cuando canta Born to be loved, casi un blues sobre el orgullo: “No naciste para que abusaran de ti, para perder / para sufrir, para nada / Naciste para que te quieran”. No se puede decir mejor: no hemos nacido para que nos jodan».

—Vila-Matas en una entrevista de Anna María Iglesia para “Revista de letras”

Reconozco que llevaba tiempo sin leer nada de Enrique Vila-Matas pero esta entrevista despertó el interés por conocer qué hacía, por qué novela preferiría no escribirla iba. Asiduo lector de su imaginación —en casa tengo cuarto y mitad de una balda para él— dejé de leer sus libros casi sin darme cuenta. Lo que sí recuerdo es que abandoné su estela cuando saltó desde Anagrama a Seix Barral. Comenzaría en esta última publicando Dublinesca, que es una novela que todavía no he leído. También recuerdo que, como forma de protesta —me gustaba mucho leer a Vila-Matas en los libros de Anagrama (manías)— no compré Aire de Dylan; lo saqué de la biblioteca pública. Me lo leí. Disfruté mucho.

Pero me he reconciliado. No hay nada más que visitar su web para rendirse al quehacer literario de Vila-Matas y por qué no decirlo, al quehacer cibernético de este autor, que está construyendo, si no la mejor, la más asombrosa página de autor. Su web en un laberinto donde, una vez dentro, quieres cerrar todas las puertas y quedarte allí, por un tiempo, esperando encontrarte al mismo Vila-Matas encarnado saliendo desde un vínculo diciéndote «Preferiría no estar aquí, pero como has entrado…». No sé cómo considerarán su web, a mí me resulta fascinante; tú, ¿qué adjetivo utilizarías para esta maravilla? ¡Asombrosa!

img_20161111_004111Marienbad eléctrico. Es el título también. A esto hemos venido otra vez a La manía de leer, a hablar de nuevo, con insistencia, de lo que nos gusta de los libros que leemos. Nada más abrirlo anotas las dos primeras referencias: El original de Laurade Nabokov y Siempre supe que volvería a verteAurora Lee, de Eduardo Lago. Sabes que aquí empieza Marienbad y sabes, porque no has leído ninguna de las dos, que vas a perder. Este es el reto que siempre nos propone Vila-Matas en muchas de sus creaciones, incluso de sus artículos de Café Perec: que tienes que ser un magnífico lector, un devorador de literatura exquisita, por lo menos, para ir con cierto compás y con destreza entre las páginas de cualquier texto suyo. Desde este punto de vista, la literatura de Vila-Matas es una literatura para lectores cultos, lectores, valga la expresión, de élite.

Del primer encuentro entre tres artistas, Eduardo Lago, Dominique Gonzalez-Foerster y Vila-Matas surgen dos novelas: esta, de la que escribo hoy, Marienbad eléctrico y Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee, que fue consecuencia del comentario que le hizo DGF a Eduardo Lago, sobre su estilo, que le recordaba al de Nabokov en El original de Laura. La anécdota con la que comienza Marienbad desencadena el resto del libro.

Marienbad llama a Rimbaud. Lo necesita para seguir escribiendo, para seguir construyendo la demostración de que su escritura puede inspirar a una artista que reconoce y sabe que…

«Soy una especie de escritora fracasada, y por mucho que me encanten los libros hay una tensión: siempre ha sido un misterio para mí cómo se escribe ficción, cómo empezar, qué escribir […] A veces digo que hago una forma de literatura que se pierde en la nada porque no soy capaz de escribir. Cuando tengo que esbozar diez líneas me paralizo. Mi sueño más profundo es la escritura».

Marienbad se construye desde un café, desde los encuentros de Vila-Matas con DGF que están repletos de reflexiones, correos electrónicos y diálogos en torno al «estado de las cosas» de lo que resultará una proposición: describir lo que pueda imaginar que será la una exposición futura de la artista Dominique Gonzalez-Foerster (DGF); o una antiexposición con una orquesta de jazz que queda nombrada con el título de la obra: Marienbad eléctrico. De jazz, del futuro, de esa materia con que está hecha la literatura que permite pensar lo que existe pero también lo que se anuncia y todavía no es.

Es a partir de aquí cuando Vila-Matas despega y lo hace, nada más y nada menos que con Rimbaud. Aquí reside el secreto de este escritor. Rescata a Rimbaud para entender el primer dato que le da DGF y que será vital para que este haga prender la novela: «los igorrotes» que no fueron electrocutados en Marienbad ni en ningún sitio. El juego está presente tanto, tanto, tantísimo, querido Watson.

Marienbad es una amalgama de voces susurradas desde Rimbaud, Sebald, Borges, Calasso, Beckett, Stein, Perec, Éluard, Burgess, Walser, Canetti, Lorca, Ribeyro, Doyle, Barthes, Sterne, Gaddis, Bolaño, Lispector, Bioy, Octavio Paz…  que son los integrantes de esta gran orquesta de jazz la dirige Marienbad.

Acabo con una coincidencia que mi cerebro me descifró. En la página 62 Vila-Matas escribe que DGF y él jamás se habían visto antes de llegar a la recepción del hotel en Granada. Este hecho me recordó otro acaecido en Granada cuatro siglos antes entre Boscán y Navagiero donde este sugirió a Boscán, amigo de Garcilaso de la Vega, que por qué no introducía el verso endecasílabo y las estrofas italianas inaugurando con esta adopción la estética italianizante en España. El cerebro te juega estas relaciones y busca completar la equivalencia y la esquiva analogía entre lo que surgió entre DGF y Vila-Matas y la sugerencia que Navagiero le propuso a Boscán y que determinó —y en qué grado—, la literatura española desde ese momento. ¿Es esta obra de Vila-Matas un giro hacia otro horizonte literario? El «estado de las cosas» así lo puede demostrar.

Finalizo demostrando que actualmente Vila-Matas para escribir, lee.

Y para acabar del todo, en el siguiente vídeo insiste y demuestra, una vez más, que «le gustaba situarse en la ambigüedad y no tener que implorar que le reconozcan que hace arte». Se lo atribuyo y sé que acierto. Así resume un artista su obra de arte: Marienbad eléctrico:

 

«Los libros proceden de los libros» (Resumen semanal)

«Los libros proceden de los libros» afirmaba en la página 26 de este discurso Torrente Ballester. Esa frase me ha marcado. Un ejemplo, un resumen, mi semana.

El lunes 7 recogí del apartado 119, 23080 de Jaén El maquinista y otros cuentos, de Jean Ferry. Quiero empezarlo pronto, y colarlo (la pila anexa está compuesta por los libros que quiero leer algún día):

IMG_20160313_010905.jpg

El martes 8 anoto un pensamiento casi insulso, pero pensamiento, al fin y al golfo:

IMG_20160313_001226.jpg

El miércoles 9 descubrí la palabra «jitanjáfora». Compuse un post extraño: Zumbra ulalibre salumbra jitanjáfora:

IMG_20160313_020559.jpg

 

El jueves 10 machaqué un texto titulado Amante desesperado del premio y obstinado en amar de Quevedo que encontré en este libro. Alucinante. Me lo estoy aprendiendo de memoria. A ver cuánto me dura:

IMG_20160313_013804.jpg

IMG_20160313_011830.jpg

El viernes 11 por la tarde, antes de irme a la biblioteca infantil con R., me enviaron el vídeo de un tipo que no trabaja en un fayado sino en un búnker; es Talese, Gay Talese: A Man of Record. No he leído nada de Talese. Quiero leer algo de Talese. Acepto recomendaciones. Gracias. Muchas gracias. Dios os bendiga a ti y al escritor que me descubrió el vídeo, don Sarmentero.

El sábado 12 descubrí por qué casi nada de lo que hoy escriben los escritores permanece; no saben escribir con brío, ni con imágenes que embistan a la imaginación, ni con metáforas refulgentes. «Lo que inmortaliza un texto es lo que escapa al análisis» dice el Traductor de Shakespeare: El estilo a salvo.

Ayer sábado también le hice una foto a una de mis bibliotecas, recién aseada y recién ordenada (ubiqué libros desde unas baldas a otras). A R. no le gusta que haya libros en la parte superior de la biblioteca pero le he dicho que la Historia debe dominar la vida de un hombre, y la Filosofía la de la mujer; y cómo no un cómic de Superman del setenta y tantos ahí arriba, separando la Historia de la Filosofía; y Dios, y Bla, Bla… R. se resigna y se va al dormitorio para continuar leyendo Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York.

Imagen.jpg

Con el café del sábado me entretuve en capturar algunos fragmentos para mi recién inaugurado archivo de recortes (hubo un tiempo en que los quemé todos pero ahora que escribo más…): quiero un búnker como el de Talese aunque no escriba como Talese. El primero de los fragmentos procede del artículo que sobre Ferlosio publicó el ABC Cultural el sábado por la mañana. Nunca hay que escribir deprisa, Ferlosio nunca escribía deprisa. Después de leer el artículo reconozco la intención fuerte y abrasiva que «tengo de querer leer» Ensayos I. Altos estudios eclesiásticos si el presupuesto de abril da de sí:

Imagen.jpg

Y el segundo fragmento capturado pertenece a la reseña que hace Ángel Basanta de Marienbad eléctrico, de Vila-Matas. Ojalá dé de sí el presupuesto de abril, ¡pardiez!, que ¡por textos audaces como este avanza el arte de la narrativa!

IMG_20160313_005158.jpg

Y hoy domingo, día 13 y del Señor, me he pasado el día —o lo que viene a significar el término «día» un día como un domingo— rematando un informe de lectura que entregaré mañana, día 14. Un original que está bien, que se lleva un seis o un siete global pero que vale más para ser un bestseller que para configurarse en un longseller. Como casi todo lo que escribís hoy, artistas. Lo expondré sin datos de autor y obra en la sección informes de lectura. Para vuestro uso y disfrute, editores.

Buenas tardes. Disfruten de la próxima semana.