Tropo 309: Para pensar de verdad y a fondo

Todas las citas que propongo para este domingo están extraídas del artículo que escribió Julián Marías en el ABC del 24 de diciembre de 1998. Está adjunto al final del tropo, por si te apetece convertirte y empezar a creer en la escritura pensada, que surge como un fruto eficaz del proceso de pensamiento.

Unamuno distinguía entre los que piensan para escribir y los que escriben porque han pensado. Recuerdo haber propuesto una tercera posibilidad: escribir para pensar.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

La lengua conduce al pensamiento, y el general descenso lingüístico en casi todas las partes es la causa de la evidente crisis del pensamiento. Gran parte de lo que se “dice” no es lenguaje, sino meros restos de lo que puede y debe ser. Los recursos técnicos, que podrían ser un instrumento inapreciable, se convierten con frecuencia en causa de la destrucción del lenguaje, que arrastra al pensamiento.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

Por esto hay que “escribir para pensar”. Para pensar de verdad y a fondo, de manera que aquello resista al examen, a la crítica, a la confrontación con el resto de las realidades. Hay que lograr -si se puede- una tupida red de relaciones que pongan en su verdadero lugar aquella porción de lo real que se trata de entender.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

El siglo XVII fue de prodigioso acierto, especialmente en manos de Descartes y Leibniz. Fue la época de los libros breves, diamantinos, pensados con rigor, escritos con calma y concisión, dando todo su valor a cada palabra.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

En nuestra época abundan las confusiones. Se escribe lo que se “habla”, lo que debe “decirse”, con una forma de expresión inteligible al oído, que con una estructura escrita no se entiende. Y luego eso “dicho” se da por escrito, se publica sin darle la forma requerida por la lectura, sin buscarle esa intensificación indispensable.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

No parece inteligente vivir por debajo de uno mismo.

Julián Marías en ABC 24.12.1998

Tropo 2: Lo primero que se te ocurre no vale

La querencia de borrar parte de lo que se hizo ayer: ese texto malo, esa frase inoportuna, ese juicio erróneo, ese ingenuo tuit. Querencia de borrar y deseo de reiniciar, qué digo reiniciar, moldear mejor el día que se fue, que es pasado y por ello, inamovible. Sentido común. O verdad. ¿Hay más verdad que escribir que es imposible modificar el pasado? Es verdad. Imposible modificarlo. Hoy bastaba levantarse y acoger como segundo pensamiento del día la vergüenza que permitiese mejorar aquello: construir una frase oportuna, emitir un juicio maduro, publicar un tuit ingenioso.

En ocasiones, persistir en lo fallido se asemeja a la adquisición de una deuda. Porque necesitas más tiempo para rectificar y por tanto, necesitas más días, y por conclusión necesitas más vida. Lo que ahora comienza, esta serie de tropos, ¿llegará a madurar para conseguir lo que se propone? Hay que empezar a conseguir lo que te propones porque, entre otras cosas, te avergüenza mantenerte en el error, puesto que es un error. Y le das a publicar; y le das a publicar porque ayer leíste en Quimera que Julián Marías se puso pesado, cuando a su hijo Javier le repetía: “lo primero que se te ocurre no vale, sigue pensando, a ver qué se te ocurre, prueba a llevarte la contraria”.  Y relees este fragmento tres veces, hasta que algo termina brillando: “Y qué más. Sigue. Vamos, corre, date prisa, sigue pensando. Pensar una sola cosa, o divisarla, es algo, pero también es apenas nada, una vez asimilada: es haber llegado a lo elemental, a lo cual, es cierto, ni siguiera la mayoría alcanza. Pero lo interesante y difícil, lo que puede valer la pena y lo que más cuesta, es seguir: seguir pensando y seguir mirando más allá de lo necesario, cuando un tiene la sensación de que ya no hay nada más que pensar ni nada más que mirar […]. Lo importante está siempre ahí […]. Allí donde uno diría que ya no puede haber nada. Así que dime más, qué más se te ocurre y qué más arguyes, qué más ofreces y qué más tienes. Sigue pensando, corre, no te pares, vamos, sigue”. Gran texto que rescata Alexis Grohmann de Tu rostro mañana. I. Fiebre y lanza.

Es una empresa. Será escritura porque, porque el que es insensible al paso del tiempo es un cadáver.

30 de abril de 2019