Tropo 38: La brecha social es lingüística

Puedes tener dinero, puedes vestir con traje y corbata, puedes, incluso, ser guapo, pero sin palabras, sin un granero léxico repleto y colmado, serás un desgraciado toda tu vida. Los profesores de Lengua y Literatura palpamos esta brecha con cierta preocupación y para muchos de nosotros se convierte en nuestra primera preocupación; perdón, en nuestra primera ocupación. Estrategias existen, y algo cosechas, pero son todavía pocos los granos recolectados. Ahora recuerdo el tropo de ayer, el camino que hay de la flor al fruto… Este vídeo merece la pena que lo veas y lo difundas, sobre todo para que te des cuenta de la importancia de comunicarse bien, de lo vital que es adquirir léxico y de la razón que hay en mejorar la expresión oral y escrita. Así, partiendo de lo común, se podrá conseguir una comunicación que remedie la brecha social. También has de verlo por el bien de tu comunicación, difúndelo con quienes te ves todos los días, con quienes te rodeas; verás qué cambio. Si son alumnos, mejor.

*Demás tropos*

Soporto tropos 1. Sumario

Sumario NÚMERO 1

juan ramón jiménez, LA MANO CONTRA LA LUZ.– tropacio rulfo, RELATO TELEVISIVO.– CRIMEN DE UN CURANDERO.– javier avilés, EL ARTE DEL PUZLE, DE JOSÉ Mª PÉREZ ÁLVAREZ.– c.vázquez ambros, LO QUE DEBERÍA HACER LA PRENSA DIARIA.– yoshida kenko, OCURRENCIAS DE UN OCIOSO.– fernando fedriani, MI CROMOSOMA 32 TIENE UN JOPO.– rafael sarmentero, CRÓNICAS URBANAS (2): TURISMO SEXUAL. SÍ, SÍ; AJÁ.– césar gonzález-ruano, RESERVAS MENTALES.– blumm, 8.38, DE LUIS RODRÍGUEZ.– filippo tommaso marinetti, CANCIÓN DEL AUTOMÓVIL.– PRIMERA ENCUESTA: DE LA LITERATURA Y LOS ESCRITORES, ¿AL SERVICIO DE LA PROPAGANDA POLÍTICA?.– tropacio rulfo, SOBRE LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER, DE MILAN KUNDERA.– luis antonio ladra, CALLADA FRONDA.– juan ramón jiménez, TRES POEMAS INÉDITOS.– DIE READING: SOPORTO TROPOS RECOMIENDA.– LUZ AZUL: CATEDRAL DE NOTRE-DAME..-

La revista puede descargarse gratuitamente en Soporto tropos.

El protagonista muere, de Fernando Fedriani

Si se borran los nombres propios, se borran los errores y las conductas impropias. Si se borran los nombres, la raza humana se dará la mano y dejará de pelear.

De la escena XVI de El protagonista muere, de Fernando Fedriani.

El protagonista muere, de Fernando Fedriani, fue la obra ganadora del II Certamen Simprota de Teatro Joven de 2013, premio concedido por el Ayuntamiento de Medina Sidonia que fue editado en el año 2017 por Ediciones Antígona. Bien hecho. 

Cuando leo teatro pienso más. Sí, sí, sé que las obras de teatro se escriben para ser representadas pero me formulo preguntas estúpidas. ¿Dónde? ¿Dónde deben ser representadas las obras de teatro? ¿En un escenario? ¿En tu imaginación dentro de tu seso? ¿Por qué un parlamento puede tener más fuerza cuando es leído en la soledad más absoluta de tu habitación que cuando lo escuchas interpretado por los actores mientras tú estás sentado junto a ella en el patio de butacas? Ya, ya lo sé. Mi propuesta hundiría las salas de teatro y no es mi intención. Pero no lo dudo: los textos dramáticos me hacen reflexionar más, en la soledad del conmigo mismo, del solo y sin sombra, en una habitación. 

Pero hoy, además, esta obrita de apenas cincuenta páginas, me fideliza como lector del recién descubierto Fernando Fedriani. Se le ven todos los talentos para la escritura de textos dramáticos. ¡Y solo he leído El protagonista muere! Compruebo que tiene más y representados por la compañía de teatro «Los Pollitos». Tomo nota. 

El protagonista muere es una parodia, una lucha de yos (el yo de red social y el yo que tú y yo conocemos). Cuando se encuentran esos yos deciden revelarnos la tensión entre la vida hacia fuera y la del silencio, o la de dentro. Una parodia que ridiculiza las relaciones atolondradas que surgen en las redes sociales, las relaciones superficiales que se guarecen en el barullo de la exterioridad. El protagonista muere es una señal de socorro que le insinúa al lector: ¡Vete a ti! ¡Vete a ti! ¡Recupérate! Busca la voz verdadera, encógete en el regazo de Ana, la vivaz y atractiva, porque ella te escucha, ella no contabiliza los corazoncitos de ritual. Ella es silencio, si te fijas. 

A mí me ha tronado El protagonista muere. Muy dentro. Me ha hecho reflexionar y ahora solo quiero verla representada, porque la he leído, la he pensado y la he asimilado. Es una obra auténtica e inteligente. Me atrae la literatura inteligente. 

Como me he propuesto algo cortito, algo que no supere las quinientas palabras, acabo. Y acabo con un subrayado. El simbolismo que despliega la obra apabulla. Y las metáforas, los paralelismos y guiños al lector (figura literaria de nuevo cuño). Todo es arte para denunciar esa banalización de nuestras vidas como creyentes y practicantes de esa nueva religión monoAppeística: la movillización, de móvil y de incivilización.

Animo a que se hagan con la obra. Si solo tienes que leer lo que necesitas, reconozco que necesitaba leerla. Léanla,  piénsenla, encuentren la voz y el parlamento que les retrata. Quizá olviden el móvil en la butaca. Recojan el colofón de El protagonista muere en sus vidas, por favor.

 

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