Su mujer es una cornuda consentida

La semana veinticinco comenzó prometedora. Dediqué dos páginas del cuaderno a recoger ideas en torno a Rosa Olucha[1]. Concretamente destiné las páginas 224 y 225 para ese fin. Recogí ideas para escribir una pieza que no escribí. Reaccioné a las palabras, tan irrespetuosas, que Olucha dirigió hacia la religión católica. Rosa afirmaba algo así como que vaya “mierda de sociedad católica y patriarcal” al comprobar … Continúa leyendo Su mujer es una cornuda consentida