Que la lírica no traiga ruido

Este blog sigue virando y vira vira como la vida del zagal que lo mantiene, que soy yo. Ya llevo un mes sin leer novedades editoriales. Vivo mejor. Vivo casi sin estrés. Corolario: vivo sin estrés, vivo mejor y vivo sin novedades. Terminé de releer el Lazarillo de Tormes y sería capaz de contestar a las preguntas que Jesús Felipe —que en paz descanse— presentaba en este test sobre dicha joya de la picaresca que he descubierto gracias a Eduardo López. Gracias. Esta semana ha entrado un nuevo libro en casa: Estructura del texto artístico de Yuri M. Lotman (Istmo, 1982). Estoy refrescando conceptos sobre la lírica y sus convenciones, sobre su importancia como manifestación artística anterior a la prosa. ¡Oh! Me refresco con lírica por gusto y mero placer. Sobre todo por placer y bienestar futuro. Quien trabaja la lírica, se trabaja su futuro, pienso. Y así llevo un tiempo, entre elementos de métrica, libros de métricas españolas y ritmos trocaicos, dactílicos y

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