El 16 % de mi biblioteca es digital

IMG_20170828_140749.jpg

Leer no sirve para nada, pero sigo haciéndolo, sigo comprando libros. Compro a otro ritmo y dedico menos presupuesto y el gasto que hago, lo optimizo. Si antes con cien euros te hacías con cinco o seis libros de papel, ahora con el mismo importe adquieres el triple en formato digital. Siempre he leído en ambos formatos pero la tendencia, inimaginablemente en mí, se ha desviado: tiendo a lo digital como el sol hacia el ocaso. Como usuario de librerías de viejo, está claro que el gasto en papel lo destinaré a ese tipo de libros y el gasto en digital a las «novedades». Repito, como el sol hacia el ocaso…

Durante mis vacaciones me entretuve en vaciar mi biblioteca, expurgar alguna mierda —así lo escribí— y recolocar lo que ya alimentó mi seso (cómo me gusta la palabrita). De este modo contabilicé por primera vez en mi vida cuántos libros de papel tenía y resultó que mi biblioteca doméstica a la fecha de agosto de 2017 almacenaba 593 ejemplares, doce veces menos que los libros que tenía Chirbes en su casa (si quieren saber más sobre bibliotecas de escritores les sugiero este librito: Los reinos del papelde Jesús Marchamalo. En papel, 18,00 €. En Kindle, 9,49 €., un 50 % menos. Ya, ya, no es lo mismo Ram que Pascual, lalalí lalolá… —pero no sé yo—).

Ahora que me quedan cuatro días de vacaciones, Amazon no se iba a librar. Bueno, Amazon no, mi Kindle. Apunté como tarea descubrir si podía crear colecciones en el Kindle y si éstas se podían ordenar, como he hecho con la biblioteca de papel. ¡Y sí, se podía! Hoy ha quedado ordenada en un pispás.

Ha sido fácil. Entré en Amazon (también lo puedes hacer desde tu Kindle pero es más engorroso), me fui a la pestañita «Hola Bernardo. Cuenta y listas», cliqué (puedes pasar el ratón por encima) y seleccioné «Gestionar contenido y dispositivos». Seleccioné los libros que quería en las colecciones (que puedes crear sobre la marcha) y los fui añadiendo. Ni sacar libros, ni apilarlos, ni limpiarles el polvo, ni buscarles el sitio que merecían, por orden alfabético o por qué, ni recolocarlos y echarles una foto. No, no me llevó mucho tiempo. Este último paso es opcional, el de la foto. Mientras añadía los libros a las colecciones descubrí que había actualizaciones del contenido de cuatro de ellos, como la de de esta Biblia. Qué rápido es localizar versículos, mucho más que localizarlos en los cinco volúmenes de la versión en papel.

Pero a lo que iba. Yo solo quería escribir sobre el porcentaje de libros digitales que tengo y fijar el dato en el blog para ver, dentro de un año, cómo ha variado. Solo eso. Y es que, después de ordenar la biblioteca digital, me sorprendo de los libros que he ido acumulando en este formato: 112. Si calculo cuánto suponen sobre el total de libros que tengo (en papel y digitales) resulta que, de un total de 705 ejemplares, 593 están en papel (84 %) y 112 en formato digital (16 %). Estoy seguro de que este  porcentaje se incrementará en los próximos años. Ni lo dudo. Ah, no cuento con los «Docs». En su mayoría son «pdf» de artículos y textos varios.

Así pues, hecho el inventario de agosto, en la biblioteca doméstica de Blumm, en Jaén y a 28 de agosto de 2017 existen:

  • 593 libros en formato papel, que suponen un 84 % del total.
  • 112 libros en formato digital, que suponen un 16 % del total.

Continuará…

 

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

 

 

 

Anuncios