Tropo 273: Escribid rápidamente

Escribid rápidamente, sin tema preconcebido, bastante deprisa como para no olvidar y no sentir la tentación de releeros. La frase vendrá por sí sola, pues es verdad que, en cada segundo, hay una frase extraña a nuestro pensamiento consciente, que solo pide expresarse

Breton, 1924.

Misión encancerlada que pretende aislarse del ratón donde tienes escondidos todos tus movimientos. Movimientos llenos de anhelos y bolígrafos rojos con los que corregir la existencia, por qué no, los errores consentidos de tus uñas. ¿Tus uñas? Tus uñas, has escrito entre el experimento y la realidad, entre la irrealidad de tu subconsciente y la avanzada vanguardia que todo lo quiso volar por los aires. Pregúntale a Marinetti, que hoy hubiese votado a, a, a… No existe partido, y menos fuera de juego para quien no se conoce las reglas de la mesa, del tablero, del cuadrilátero que en dos pispás te dan jaque, jaque mate a la dama. Qué guapa.

Tropo 272: Un narrador cuenta

En realidad un blog, un blog como este, sería un sitio perfecto para el pez plátano. Y me explico. En realidad este blog sería un lugar para construir una novela moderna, pero moderna moderna: a base de etiquetas, o hastags; a base de entradas, que no de papel y a base de puertas que se abren y puertas que se tiran. Sí, lo pienso. Es el medio perfecto para revolucionar la novela.

Pero como dice Cervera en Guía para redacción y el comentario de texto (que lo saqué de la biblioteca, pero que terminé pidiéndolo por diez euros en Iberlibro -el libro tiene jugo-) “un narrador cuenta, con mayor o menor entusiasmo, las peripecias por las que pasan unos personajes que viven en un ambiente y en medio de unas circunstancias espacio-temporales que van conformando su actuación y su existencia”.

Su actuación y su existencia. Cuánto me ha entretenido siempre divagar, recrearme en la consistencia de un personaje, en la formación paulatina de un personaje a lo largo de una novela, de una historia. Cada día estoy más convencido de que este blog va en cuarta, pudiendo ir en quinta, o en sexta.

Ya, Esclaramundo. Ustedes piensan en Esclaramundo. Pero Esclaramundo un día es de su padre, otro de su madre y siempre de mi cabeza. Pero quiero echarlo para que se busque la vida. Ya ves si se la va a buscar…

Tropo 271: Anhélito

Se puso nervioso. Contar los días que le quedaban al trimestre supuso un revulsivo para soltar lastre. Sin contemplaciones ni miramientos hacia lo que surgiera. Incluso si el hálito se convertía en anhélito. Anhélito o no, soltar lastre acelerará el corazón, y por ende, la vida. Nada de adivinanzas, sino de tropos.