Buscas las ganas, y sigues: algunos propósitos para el blog en 2022

Estas entradas son vergonzosas, pero he instalado la aplicación de WordPress en la tableta y me apetecía estrenarla así, escribiendo algo que ni venía a cuento ni lo tenía preparado. Cuando empieza el año piensas en protestante y anglosajón y cueces propósitos, o lo que es mismo, quieres conseguir algunos objetivos, que estableces ahora, en este mes, para avergonzarte después, hacia diciembre o Navidad. Condición humana. Se asume.

Uno. Es innegable que la aplicación de WordPress invita a escribir sin remilgos. Está muy bien diseñada, es usable y muy limpia. Reconozcámoslo, está bien hecha y eso me ayudará a alcanzar mi primer propósito, que será escribir sin necesidad de tener un borrador manuscrito. Si existía un motivo por el que no escribía más aquí era ese, que me obligaba a escribir antes el texto a mano. Me voy a liberar de esa obligación y ahora muchos de los textos que publique saldrán como les dé la gana: unos manuscritos y otros, como este, mecanoscrito. Ambos tan pulidos como tiempo disponga. Además, como sé mecanografía, y mecanografiando fluyen raudos mis pensamientos, este año me he propuesto escribir más y más, ignorando la autocensura. Hay tanta gente que juzga lo que haces, y por tanto te juzga a ti, que da igual. Publicaré sobre los asuntos que me atraigan y llamen la atención. Por mí y por todos mis compañeros, que son mis lectores. Unos cuantos ya.

Dos. El segundo propósito quedó configurado ayer en GoodReads: quiero leer cincuenta y tres libros en 2022, tantos como semanas tiene el año.

Tres. Como quiero escribir y publicar más, habré de buscar más sustancia y más contenido. Escribir sobre cada uno de los libros que lea este año, me gusten o no, será obligatorio. Antes solo aparecían los buenos, los que eran resultones, los que si te los leías te hacías más hombre y esas cosas; ahora no, ahora escribiré sobre todos algunas letras. Y aquí me haré violencia. Me costará, auguro, pero es obligatorio. De este modo ya os debo el comentario de dos: La persona como centro, de Carl Rogers y Vidas baratas. Elogio de lo cutre, de Alberto Olmos.

Cuatro. Soy profesor de secundaria. Este año, además, obtuve la plaza. Cuento algo aquí. A Dios gracias. Como profesor me gustaría configurar una lista chula y nutritiva de libros para jóvenes, bueno, para mis alumnos. No creo en el adjetivo «juvenil» asociado a la literatura. No existe la «literatura juvenil» desde mi punto de vista. Existen libros que son acogidos por unos y otros dependiendo de qué maduros estén, y sean. Eso es todo. Había pensado en crear una categoría como «libros para mis alumnos». Solo me impondré una condición: leerlo. Hay tantos profesores que recomiendan libros sin haberlos leído y así es difícil que prenda la llama de la curiosidad literaria en sus alumnos. Sí, será el cuarto propósito: leer más para ellos.

Cinco. No sé cuál es el quinto. Bueno sí, va sobre reducir mi actividad y presencia en Twitter e Instagram, dos redes sociales que terminan controlando tu conducta, que terminas absorbido por ellas si eres incapaz de desarrollar cierta capacidad de control; terminas visitándolas como lo hace un autómata, y te embarras. Cal Newport lo explica muy bien en Minimalismo digital, libro que ahora releo y que te recomiendo con tanta fe y ganas como las que derrocha un padre por su hija. Paternalismo del bueno. Por ti, lector, aunque sea, hazlo por ti y por tu tiempo, haz el favor, por favor. Verás qué paz.

Seis. Como hoy no tenía pensado escribir nada, el sexto ítem aún no ha aparecido. No sé qué podría constituirse en sexto propósito sino un sentido. Había pensado en probar un widget diferente en cada una de las entradas nuevas que escriba en el blog. WordPress ebulle. No hay día sin que incorpore una mejora, o una nueva chuchería. Si estás pensando abrirte un blog, ni lo dudes, te animo a que lo hagas aquí, por supuesto. Pues ya está. Le doy a publicar. Feliz 2022.

4 comentarios en “Buscas las ganas, y sigues: algunos propósitos para el blog en 2022

  1. Brindo por ello, ¿qué sino querer, dejar de querer, volver a querer, plantear y borrar es sino el acto de escribir y, por ende, la propia vida? Yo he decidido volcar las mil caras que tengo en una novela… pero WordPress es magnífico también. Feliz 2022.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.