2. ‘Escuchar para ser’, de Franz Jalics: No estás condenado a ser un menor de edad

Si eres engreído tratarás de imponer a otros tus convicciones. Dicho de otro modo, nadie te escucha cuando eres engreído, aunque poseas lo más valioso del mundo. Si quieres servir y dejar de ser un engreído fíjate en tus próximos, en tu mujer, en tus hijos, en tus compañeros de departamento… Es tan importante preocuparse por los demás, dice Jalics, que si no lo haces … Continúa leyendo 2. ‘Escuchar para ser’, de Franz Jalics: No estás condenado a ser un menor de edad