Invéntatelo en un folio

El lunes veintiuno empecé escribiendo en el cuaderno una cita que Erudito Bellido utilizó, entre otros motivos, para refrescarla en mi memoria. Sucedió en uno de sus últimos vídeos[1] y la expresión era: “Rem tene, verba sequentur”. Ahora no recuerdo si es una cita de Quintiliano o de algún Catón. De Séneca no. Pero es una cita que te recuerda que no se puede hablar de todo si no dominas el todo. En cierta medida, resulta paradójico, puesto que hoy todo el mundo sabe de todo. Y no es así. El conocimiento que el vulgo suele tener de algunos asuntos de los que habla es superficial, inconsistente, parece arenisca. Entre otros motivos porque si quieres un “Rem tene” alto, tienes que estudiar. Y leer no es estudiar. En Twitter puedes comprobar todo esto que escribo.

El martes recibí Skippy muere, de Paul Murray y La peste blanca, de Karel Čapek. Ambos editadas por Pálido Fuego[2] y traducidas por su editor, José Luis Amores, tipo al que admiro desde hace muchos años. La peste blanca inicia una colección nueva en la editorial: “Pálido Fuego éLITe”. Bien visto.

Así dibuja @rosamariaka

Este curso me he propuesto leer los libros de uno en uno. Por eso, cuando termine Breve Historia de la Literatura Española[3], de Juan González Martínez en Octaedro de bolsillo, empezaré La peste blanca, en cuya contraportada puedes leer:

“Una extraña y contagiosa enfermedad se extiende por el mundo. Al principio, el mal se manifiesta con una mancha blanca, dura y fría al tacto, que deja insensible la zona afectada del cuerpo. En fases posteriores, la carne de los enfermos va descomponiéndose hasta el inevitable desenlace. No es lepra, no es peste negra. No hay tratamientos ni vacuna. Nadie está a la altura: ni gobiernos, ni médicos, ni la ciudadanía. La única esperanza proviene de un humilde médico de familia que, a cambio de salvar a la humanidad, sólo pide que los gobiernos cumplan una condición de índole racional. No obstante, la situación política es, a priorio, un obstáculo infranqueable.

Čapek, maestro de las situaciones distópicas, vislumbraba ya en 1937 un futuro que, desde entonces, no ha parado de repetirse. La peste blanca, su último legado, podría ser la vacuna de cordura que el mundo necesita para evitar caer en los mismos errores”.

El miércoles veintitrés felicito a A. con un mensaje y desde el aula, minutos antes de empezar la clase de bachillerato. A. es un viejo amigo. Pero este día pasará a mi memoria como el día en que leí las 9000 palabras de un magnífico artículo ensayo de Rafael Narbona[4]. De ahí seleccioné una cita efervescente de González Ruano. La apunté y grabé en el cuaderno, aunque el artículo hablaba sobre Galdós, del amigo Galdós: “La imaginación adolescente es millonaria en prejuicios”. Y de todo aquel que no estudia y discierne.

Jueves bien. Las clases también. Primera semana con alumnos. Insoportables rutinas profilácticas. “¿Don Bernardo, usted cree que antes de junio nos quitarán la mascarilla?”. Por supuesto, afirmé con rotundidad. A otro alumno le recomiendo que empiece a seguir en Twitter a @alquicel[5], trituradora de bulos. También escribo por ahí que “la lengua es la espada de una mujer, y nunca deja que se oxide”. Es un proverbio chino.

Viernes. Sigue cerrada la biblioteca infantil donde íbamos mi hijo y yo todos los viernes por la tarde. Este hecho me traerá una depresión, verás. La veo venir. ¿Qué es un viernes sin la posibilidad de pasar dos horas y pico leyendo con tu hijo en la sección infantil de biblioteca pública? Qué daño. También me piden por favor que redacte un “Abstract” sobre un artículo cuyo tema es el “Ouroboros”. Encantado. Programo fecha para releer el artículo y escribir la piececita.

Sábado. Se casa mi hermano P. Boda muy chula y en buena compañía. Magníficas vistas de Jaén. Bebo cerveza y agua. R. me saca una foto para la entrada en el descansillo de la sexta planta del hotel donde la celebramos.

Domingo. Fórmula 1, lectura y misa, aunque cambiando el orden de los componentes de la enumeración surge un enunciado más eufónico: “Misa, lectura y Fórmula 1”

“Cuando no tengas a quién decírselo, invéntatelo en el folio en blanco”.

Carmen Martín Gaite en El cuarto de atrás

[1] Vídeo “Envío a la Real Academia Española”.
[2] Ficha editorial de La peste blanca.
[3] Enlace afiliado al librito de Octaedro.
[4]El amigo Galdós”, en Revista de Libros.
[5] Consuelo, alias @alquicel, investigadora de indumentaria en la Edad Media.