Tropo 365: Definición de tropo

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Mañana es el fin. Mañana escribiré el último texto de esta serie que me dio por denominar tropo n. Pero no hay tantos tropos. Tropos de verdad, de verdad hay pocos: metáfora, alegoría, hipérbole, metonimia, sinécdoque, antonomasia, énfasis, ironía y sarcasmo. No hay más. Y no, no busques en Wikipedia. Esto está en un libro de papel que te digo cuál es al final. Aparte de tropos hay tópicos y figuras de dicción que puedes dividir en figuras de metaplasmo como la sístole y la sinalefa y figuras de repetición dentro de las de dicción como la correlación, el quiasmo o la anadiplosis. Con esta se te llena la boca cuando la mencionas en clase. Frente a las de repetición y metaplasmo dentro de las de dicción tienes las de omisión, como el zeugma y la silepsis y después las de posición, figuras de posición como la anástrofe y el hipérbaton. Junto a los tropos, tópicos y figuras de dicción están las figuras de pensamiento, que son más chulas. Están las de amplificación como la digresión y la paráfrasis. La paráfrasis tiene mucho que ver con la glosa. Están las figuras de acumulación dentro de las de pensamiento también, como la epífrasis y el epíteto y las figuras lógicas, como la chula paradoja y el tan mencionado últimamente oxímoron. Parece que lo hubieran descubierto ayer, tontos, ayer y por ese motivo lo utiliza hoy todo el mundo. Por lo menos en Twitter. Son todos tan cultos en Twitter y tan repetitivos. Hay quien duerme ahí, y come y folla y esas cosas. Si pudiera me borraba, pero estoy ahí porque las mejores referencias librescas me llegan de ahí, joder. Me estoy soltando, como ven. Este penúltimo tropo es para abrirse. Después, las de definición y descripción, figuras de, dentro de figuras de pensamiento. Ahí tienes la etopeya y la topografía, grado técnico junto con la prosopografía, dilo, rápido, como triste tigre y demás. Figuras oblicuas como las lítotes y las perífrasis y las del diálogo y argumentación como la imprecación que me recuerda a los lobos, no sé por qué, y la similitudo y símil, que ahí juntas, son distintas. Por último, y dentro de las de pensamiento, tenemos las figuras de ficción que las enumero porque son pocas: personificación, sermocinatio, idolopeya y percontatio. En cursiva lo que curse en cursiva. Se me ha roto el control +.

En definitiva, toda esta serie ha sido una farsa porque ninguna entrada es un tropo, o muy pocas son tropos, pero ¿qué te creías, que no lo sabía? Se trataba de eso. El libro de papel dice:

Los tratadistas de retórica parten del supuesto de que en la lengua ordinaria a cada concepto le corresponde una palabra apropiada. En los registros oratorio y poético, el tropo es una licencia que anula esta regla: consiste en el uso de una palabra inapropiada para designar un concepto.

Esta texto fue escrito por Antonio Azaustre o Juan Casas en Manual de retórica española, comprado en una librería de Fuengirola el 20 de febrero de 1998. Diluviaba

En el principio Blumm creó el Tropo 1. Pero mañana es el fin. Mañana escribiré Tropo 366 y seré feliz. Mañana empezaré a abandonar el yo, que encerraré durante algún tiempo. Mañana lo haré simple, tal vez, demasiado simple, pero me apetece acabar este escribir sin ton ni son, este abrir el editor y vomitar sin revisión, borrador y demás enseres de la escritura. Mañana se acaba esa fase, que espero que sea una fase que abra la puerta a otra más reflexiva, y cómo no, madura. Todos vamos cumpliendo años y qué nos importa, o qué se va decantando. Experiencias e imaginaciones etéreas. Pero en abrá volumen de Tropos, claro, por qué no intentarlo. Vamos allá. Hasta mañana.