Tropo 266: Cetosis trópica

No tenía nada que escribir, pero he escrito.

En realidad, no me gusta que el tropo publicado aquí aparezca al instante en Twitter. De hecho, este sale desactivado para su publicación en Twitter. He apagado el JetPack. Sí, la opción para que el tropo se publique en Twitter y en Facebook y en dos o tres sitios más cuando lo publicas se llama Jet, Jet Pack.

Porque los tropos que escribo se ajustan a la ley de la oferta y la demanda, y sucede que si publicas todos los días pierden valor. No es que los tropos que escribo sean valiosos. No, no estoy diciendo eso. Digo que, tanto alpiste para las palomas las vuelve perras y gordas, y no se mueven ni cazan moscas. Y cansa recibir un tropo diario porque te acostumbras. Y cansa porque has enterrado el factor sorpresa. Y sin factor sorpresa, cuesta emocionarse. Y sin emoción aparece el aburrimiento, y el aburrimiento es tedio.

Los otros. Los otros son los que reciben el tropo por correo electrónico. Igual. ¡Si me pasa hasta a mí!, que llega el correo con la actualización de un blog al que sigo y, muchas veces, ni lo abro. Lo envío directamente a la basura, como otros tantos.

Estas palabras no las estaría escribiendo si el tropo tuviese otra periodicidad. La escritura diaria no tiene por qué ser una escritura pública. Hasta que grabas la rutina sí, te ayuda, porque te has comprometido contigo, pero después no. No tiene ningún sentido. Y no tiene ningún sentido porque empiezas a confundir el medio con el fin. Y ahora estoy en esa fase. En la fase de preguntarme para qué seguir enseñando lo que escribo. Vas a seguir escribiendo, pero en silencio, para mí, todos los días, pero en modo experimento, en modo juego para poder ofrecer otros resultados, otros y mejores resultados. El mejor resultado, no cualquier resultado engarzado en un cuarto de hora. Desde luego que ahora escribo más. Sí, mucho más. Casi tres veces más. Pero esta serie empieza a perder el sentido. Se necesita otro tempo de publicación, pero no de escritura.  

Se acaba la cuartilla y no te aseguro nada. Bueno, sí, quizás te merezcas un descanso, o sosiego, llámalo cetosis trópica.