Tropo 259: En ocasiones quiero arrepentirme

Algunos viernes, algunos sábados, compro el periódico en papel. El viernes porque sale El Cultural y el sábado porque sale el ABC Cultural. El País y Babelia dejé de leerlos, de comprarlos y de imaginármelos. Es que El País, últimamente, publicaba mucha ficción y yo ya leía ficción. El año pasado leí cincuenta y siete veces ficción. Así que me dije que como ya tenía suficiente ficción, para qué necesitaba más ficción. En ocasiones quiero arrepentirme de mi decisión, porque la verdad, hay algunas columnistas de El País que me gustaban, y otros columnistas que lo hacen bien, pero El País, en general, jugaba con mucho arte al juego de la contumelia. Es mi opinión, no lo olvides.

Por eso compro El Mundo y el ABC. Sobre todo por los suplementos culturales. Bueno, también los compro por algunas columnas. Hay periodistas muy buenos. No voy a decir nombres, pero no me equivoco: existe una hornada lujosa de periodistas de opinión en estos medios. Y muy buenos, insisto. De hecho, cuando abro los periódicos de papel, lo primero que hago es localizar las columnas como si estuviese buscando coquinas en las playas de Punta Umbría. Y me las leo de pe a pa, y las cocino con unos ajitos y perejil.

Las noticias las ojeo. En el noventa y tantos por ciento de las ocasiones sabía de ellas vía Twitter. Casi las desecho. Solo me enfoco en las columnas. Quiero opinión. Antes de tirar el periódico selecciono las más sugerentes, las recorto y las archivo. Así voy nutriendo mi archivo de columnas de opinión en papel. Son rescatadas cuando he de seleccionar algún texto para mis alumnos de bachillerato. Se divierten con ellas. Y les gusta la fotocopia de un artículo de verdad: comprueban que es una columna de verdad.

Iba a hablar del ABC Cultural de hoy. Iba a denunciar los resortes que se utilizan para aupar a un autor que no conoce ni Dios al olimpo de los escritores. La crítica dice de él: «Gracias a voces como la de IR, cuya primera novela, TE (LITROM), tiene la fuerza de un clásico. Algo que solo se consigue con personajes capaces de trascender su propia historia y una prosa visceral y abrumadora».

Juegas a los acrónimos un rato: IRTE (de) LITRO(nas).

Te iba a decir que cogieses la pieza de Lego que acabo de escribir y la sustituyeses en alguna de las cientos de críticas que sobre las novedades literarias se van a escribir a lo largo del año. Pasaría el corte. Encajaría. Da igual la novela que sea. En ocasiones, cada vez es más frecuente, los culturales se construyen con topicazos editoriales. Quizás previo pago. Pero, además, es que es tan evidente ese “dirigismo editorial”… El otro día lo denunciaba Laporte.

Hasta mañana, domingo, día del Señor.