Tropo 251: Dar forma

Después del paseo vespertino, hice números. Me entretuve durante un rato en hallar el número medio de palabras que tenían las líneas de las páginas de algunos libros de narrativa de mi biblioteca. Resultaba que había una regularidad en torno a las 10,3 palabras por línea. Para ello, conté las palabras de tres líneas y el resultado lo dividí entre tres: 10,3. Después calculé el número medio de líneas por página y el resultado osciló entre 31 y 33 líneas. De esta manera, el número de palabras por página oscilaba entre la 320 y 340 palabras.

¿Por qué este cálculo? Porque he comenzado a autoeditar parte de los textos que escribo aquí y parte de los artículos (Échele leche I) que, como colaborador, publico en un medio local. Para ello he normalizado las páginas del archivo donde transcribo y escribo los tropos que publico en el blog. Es decir, desde hoy, encajaré los tropos en una página, a excepción de los tropos sobre los libros que lea. Esos tropos quedarán categorizados con la etiqueta “Registro de lectura” y archivados en el “Registro de lecturas” del blog.

Para cumplir dicho propósito, para normalizar los tropos a este nuevo formato, he modificado en el archivo Word los márgenes superior e inferior a 5,3 cm y el derecho e izquierdo a 4,5 cm. El tamaño de la letra Bell MT es 14, aunque para ciertos tipos no termina de convencerme esta letra. ¿Alguna sugerencia, editores? Por cierto, a ver si ponéis de moda estos detalles en el colofón. A mí me encantan. Se singulariza tanto una editorial con ellos…

¿Y para qué este tinglado? Bueno, ya solo queda echar cuentas: si todos los días escribo una página en este formato, después de un año podría presentar mi primera novela (o lo que sea) con ¿una historia? singular de 365 páginas. El trabajo desde hoy será doble: escribir un tropo diario en una página y escribir una página de mi novela.