Tropo 231: Mamporreros

A mí la palabra mamporrero me gusta mucho. Procede de mamporro, es decir, de mano y de porra y significa o define al hombre que guía al caballo en el acto de cubrir a la yegua. Bueno, al caballo, caballo…

Además, mamporro es “el golpe que se da alguien con intención de hacerle daño, con la mano o con un objeto”. Y el golpe que recibes al tropezar con algo y caerse. ¡Vaya trastazo, nene! ¡Vaya porrazo te vas a pegar, colega!, se dice. (“Vas a pegar”, en este ejemplo, es una perífrasis de infinitivo aspectual ingresiva, es decir, otro día lo hablamos).

Hoy descubro en Twitter, dónde si no (bueno, en algunos grupos de WhatsApp también hay), a gente mamporrera. No es gente que coge el pene del caballo y lo guía para cubrir a la yegua, no, no es esa la gente que hay, sino personajes que ayudan a otra persona a fastidiar a una tercera. Mamporrero también significa eso, y en Twitter hay muchos mamporreros.

Hoy traigo esta palabrita al tropo porque en realidad, el segundo significado de mamporrero es un tropo en sí. Decía que hoy la traigo porque he podido leer algunos de los comentarios vertidos en torno a la pregunta que un cabestro ha hecho en su perfil de feisbuk: ¿Soy la única persona que ve que esta señora (Cayetana Álvarez de Toledo) tiene un pene con cojones y todo atravesado en la garganta?

Esa era la pregunta. En Twitter (y en WhatsApp) están las respuestas. Son las mamporrerías de algunos de los tíos y tías más deleznables del planeta. Porque, si no lo sabes te lo digo, al mamporrero se le delezna. Y se le demuestra desdén.