Tropo 206: Cuatro paredes

Si estás aquí, ahora, delante del ordenador, sin tu cuaderno, es porque no has tenido tiempo de permanecer entre cuatro paredes solo al menos menos cinco, diez minutos. Y así ha sido. Por eso te atrae ese silencio que emana una capilla y un sagrario, un rincón solitario en un edificio alejado, una iglesia en penumbra, un sitio donde solo estés, donde solo estés y donde puedas cortar el silencio, el sosiego, el silencio otra vez, y el sosiego, la paz; cuatro paredes, tú, y cuatro paredes. Ya está, esa es la riqueza que persigo.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .