Tropo 139: Otro color

Los tropos deberían ir escritos en un color distinto al negro para así diferenciarlos enseguida del resto de las anotaciones que hago en el cuaderno. Así, por tanto, utilizaré desde hoy la tinta azul para destilar estos enunciados cargados de rapidez y desprendidos de cualquier brizna de pensamiento. Hoy reflexionaba sobre el tiempo que transcurro en las redes sociales, que no es alarmante, pero si miro a mi lectura y mi escritura estas me miran mal. Además, el tiempo que paso en Twitter e Instagram me ofrece un argumento más para desechar la idea de abandonar la escritura –que siempre es, de manera previa, manual o mecanoscrita- de estos tropos que me exigen cada día más porque todo ente quiere evolucionar. Así, si paso media hora en Twitter todos los días, ¿no voy a ser capaz de continuar escribiendo un tropo? Pero es que Martín Gaite me anima por todos los guiños que estoy encontrando en El cuarto de atrás, libro que me llevará a otro pronto, Introducción a la literatura fantástica, de Todorov, que es una piedra angular en la creación de El cuarto de atrás. Y acabada la cuartilla del cuaderno destinada a la escritura diaria del tropo, solo me queda escribir el punto y final.