Tropo 133: El cuarto de atrás (II)

He empezado a leer El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite. El prólogo de la edición de José Teruel está arrojando datos y anécdotas que desconocía, y muy interesantes. Es normal, el hombre que no estudia, en este caso que no lee, no sabe. Leer es descubrir, y sobre todo conocer. Quien no lee no sabe, y quien no sabe, no conoce. Tabla del dos, fácil y directa. Pues bien, de todo lo que llevo leído, me ha sorprendido el encuentro que tuvo Martín Gaite con Tzvetan Todorov. Dice Teruel que “la recuperación de la fantasía constituye un elemento a tener en cuenta en la narrativa española de este periodo frente al realismo dominante en el canon de posguerra, pero lo que aquí me interesa plantear es cómo se conjuga en El cuarto de atrás la aparente antinomia entre memoria y fantasía, y por qué la memoria se reconstruye a través de lo fantástico”. La sal del plato. Carmen Martín Gaite comenzó a incorporar la dimensión fantástica a la realidad cotidiana que contaba a partir del encuentro que tuvo con Tzvetan, que decía: “lo fantástico no dura más que el tiempo de una vacilación: vacilación común al lector y al personaje, que debe decidir si lo que perciben proviene o no de la ‘realidad’ tal como existe para la opinión corriente”. Es leer a Todorov y entrarme unas ganas tremendas de empezar a escribir una novela. Termino El cuarto de atrás y decido, que me hago mayor.