Tropo 113: Mi Madrid

Le arrancas a tu fichero una ficha al azar y lees:

Madrid, ya digo, no existe. Sólo existe el Madrid que cada uno trae de su provincia delusiva.

Es de Umbral

Es de Umbral y está escrita en “Azorín, a pan y agua”. Añado en la ficha “En los alucinados. p38”. Después sigo escribiendo “Cambiando Madrid por J para próximo artículo”. Lo que más me molesta ahora es no haber escrito la fecha en que tomé la cita. No suelo olvidar escribirla, pero esta vez es comprobable que olvidé apuntarla. Hubiese sido algo parecido a 201908191901, donde 2019 es el año, 08 agosto y 19 el día. A las 19:01.

Por jugar y dorar el tropo arranco otra ficha. Esta sí está fechada: 201709202017. Y dice:

No dejo de leer información en la web de Zettelkosten donde se hace hincapié en la necesidad de digerir lo que leemos y las notas que creamos. Es importante. Las notas de lectura tienen que ser mi interpretación de lo que otros escriben y yo leo.

Anotación de Blumm

Así que la interpretación que otorgo a la primera ficha (insertaré las dos en el tropo de hoy, abajo) es la siguiente. La ficción te permite esa gran licencia. Inventar un Madrid con los moldes que traes de tu casa, esté en Jaén o en Segovia. Madrid para un jiennense y un segoviano no dejará de ser una urbe diez veces más grande que su capital pueblecita. Para domesticar Madrid configurará un Madrid delusivo, es decir, engañoso, artificial. Por eso, el forastero que se instala en Madrid, le cuesta salir del barrio donde vive: Usera, Malasaña, Atocha o como se llame el barrio donde está la Cuesta de Moyano. Acoplas tu ciudad a un barrio de Madrid. Llámalo escala, haces Madrid a tu escala. Así que, pongamos que hablo de la décima parte de Madrid: mi barrio.