Tropo 76: El lunes

Lista de lectura y desideratas de julio. Página 127.

La semana. El lunes. Comienzo a asentar las bases del proyecto número 02020. Empiezo con el teatro español a partir de 1940, que alimentará, de manera exponencial, el número de desideratas. Cuando aumentas, de esta manera, la lista de libros que deseas leer, te sientes más grano de arena de playa, aunque nunca pierdes la perspectiva y concluyes que la realidad te cobija: el sol y el mar.

El lunes leo, y lo recojo como nota en el cuaderno (bulletjournal), que Julio Camba escribía y entregaba sus artículos manuscritos. Así como Azorín se reconvirtió con cierta dificultad a la escritura con máquina de escribir, Julio Camba fue fiel a su pluma y a su caligrafía durante toda su vida. Apunto en el cuaderno como desiderata Noche de guerra en el Museo del Prado, de Rafael Alberti y Memoria de doce escritores. Ambos están en la biblioteca pública y los saco esa misma mañana para leerlos cuanto antes. Esa misma tarde leo de un tirón Memoria de doce escritores, de Rafael Penagos. Tomo algunas notas con el Bic normal negro. He redescubierto el placer de escribir con Bic. No me voy a la cama sin apuntar un tercer libro: El arte del buen decir. Predicación y retórica, de Kurt Spang (2002). No pretendo el sacerdocio, pero sí reconozco mi afán por descubrir los secretos del discurso, la oratoria, la retórica, el estilo y la escritura con literatura. Puro enfoque. Emborrono el cuaderno con significados de la palabra “intonso”.

Acabo las anotaciones del día 8 de julio de 2019, lunes, con un pensamiento sobre Camba: “Sueños, surreal, vivo lenguaje, mundo por montera, divertimento. Para qué decir lo que dicen todos, los otros y los demás. Para qué, si vives, no escribir”.

Cuando digo que creo en Dios me toman por gilipollas. Cuando digo que creo en la Literatura también. Saco foto de la página de la lista de lectura y las desideratas de julio y subo el tropo a WordPress. Ahora, sábado trece y ocho y pico de la tarde, me voy a correr y a sudar con ellos a la Alameda de Capuchinos; bueno, R va en bici.