Tropo 4

El vagón de tercera clase (1860), de Honoré de Daumier

Cuatro tropos ya y Araceli se llamaba la muchacha que me llamó hoy al móvil a la hora del recreo para comunicarme que en la página 80 de Sábado, domingo de Ray Loriga había un Deus ex machina gordo, que se salía del libro si lo apretabas mucho, si te echabas encima de él y ejercías presión sobre las solapas; primero salían los blurbs (cuánta grasa) y después el Deus ex machina. Los blurbs emergían como churritos de plastilina. ¿Recuerdan los agujeritos de la cabeza de aquel payaso de juguete cuando introducías plastilina y apretabas fuerte? Qué asco. Después de esto chorreaba con más porte de caballero el Deus ex machina de la página 80; eso sí, en forma de epilepsia.

Yo no le creía, pero viniendo de Araceli, no podía ser mentira. Además, como experta en deuteragonistas, tenía autoridad. Si ella había detectado un Deus ex machina en lo último de Ray Loriga había que creerle. No me gustaría entrar en detalles y para qué; ustedes tienen Wikipedia. Yo llevo un tiempo sin servicio porque me la cortaron, la Wikipedia, hace poco por ser tío incrédulo y escéptico. Ya no la uso. Por ese motivo tengo abierto por la voz de “Destinatario” el Breve diccionario de términos literarios de don Demetrio Estébanez. Quería refrescar significados y como no cuesta trabajo, transcribo.

Deus ex machina: Expresión latina que alude a un instrumento mecánico (“Dios que llega o desciende de un artefacto”) utilizado en la “puesta en escena” de la tragedia clásica para hacer posible la entrada de un dios o un ser sobrenatural que, con su intervención, diera un giro a la acción dramática, con el fin de encontrar una salida a un conflicto humanamente irresoluble. Este procedimiento del Deus ex machina fue criticado por Aristóteles, para quien la acción ha de desenvolverse de forma natural, desde los mecanismos internos de la propia intriga. 

Demetrio Estébanez en su Breve diccionario de términos literarios

Araceli dice que este procedimiento se encarna en la página 80 y en el segundo personaje de la novela de Loriga, que es un narrador en primera persona epiléptico desde la página 80; una epilepsia en bandeja. Un segundón bautizado por el protagonista como el “bonita”. Del norte ya no lo sé. Ray Loriga es de Madrid. 

Otro día escribo sobre la tritagonista de Sábado, domingo. ¿Será la chica de los grititos, jadeos y ayes o la prima del deuteragonista, Gini? Mirad, no lo sé. Llevo ciento una páginas y la obrita comienza a chisporrotear. Sí, llevas razón. En Sábado, domingo hay mucho rollito Kronen, pero el caso es que hoy, al final, empecé la clase de Literatura Universal proyectando el cuadro de Honoré de Daumier que encabeza este post y que enmarcó el nuevo tema: El Realismo y el Naturalismo. 

*Demás tropos*

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