Tropo 3

Detalle de la sillería del coro de la Catedral de Jaén

Cada día me reafirmo más y más y más, y tres veces más, en la decisión de no comprar libros de ciertas editoriales. Los libros que no adquiero para mi biblioteca suelen pertenecer a grupos grandes. Por eso los tomo prestados de las bibliotecas públicas. Sus calidades se están rebajando tanto, que se me caen de las manos; por ese motivo parecen destinados más a un bazar chino que a una librería. Todo el mundo sabe que en los bazares chinos es muy difícil encontrar calidad, y el desajuste es tal, que no les queda otra que rebajar el precio. Así, pienso, podría ser fácil hacer un ejercicio de imaginación y ver los libros de Alfaguara o de Seix Barral en las baldas del chino de mi barrio, por ejemplo, pero me costaría imaginar, lo reconozco, los libros de las editoriales de Pálido Fuego o Jekyll & Jill, por poner dos ejemplos. Si tú consigues imaginarte los libros de estas dos últimas editoriales en las baldas de un chino es porque tu chino está en un barrio muy pijo. A mí no me mientas.

Detalle solapa rebosante de blurbs en Sábado, domingo, de Ray Loriga

La de los blurbs es otra caja que no pienso abrir aquí. Ya lo hice ayer en Twitter. No solo nos ofrecen una rebaja de la calidad del papel, una facilona distribución del texto, como si de una columna de periódico se tratara, sino que ahora escancian las solapas con blurbs zafios y rebosantes de alharacas. Ayer en Twitter lo decía. Copio y pego: “Sinceramente, iba a empezar a leerlo con ganas (Sábado, domingo de Ray Loriga), pero Blurb me las ha quitado. El último reza: ‘Rendición es una novela excepcional…’. Pero @Alfaguara_es, ¡si es Sábado, domingo! Y así todo… Menos mal que es de la library. Además de los lugares comunes, frases hechas, alharacas y demás grasas que te insinúan: ‘come y calla, nene’. Es más, no me imagino esta falta de finura en una editorial que ama la edición, es decir, pequeña, las bienllevás”. A mí, como ya se habrán dado cuenta, me gusta tener en casa libros chulos.

Alexander Pope se puso de mi parte. Y lo digo porque antes de decidir leer Sábado, domingo de Ray Loriga -estuve a punto de no hacerlo por sus blurbs, recuerden- había terminado Ensayo sobre el hombre, de Alexander Pope. Acababa así, ¡spoiler!: “la alabanza inmerecida es un escándalo disfrazado”. Hasta le hice una foto al final:

Última página de Ensayo sobre el hombre, de Alexander Pop

*Demás tropos*

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