20181129 ¿Por qué no me han enseñado a escribir?

Comparte tu historia aquí, me insinúa WordPress siempre que abro el editor. Y comparto mi historia, una de hoy.

Hoy, a última hora de la mañana, tenía a los alumnos de mi tutoría. Son poquitos, veinticuatro o así, y estábamos ultimando los flecos de la pregunta 3 de la Pevau, o como se escriba ahora la palabra Selectividad. Bien, esta pregunta tiene el siguiente enunciado a partir de una pregunta que se hace sobre un texto propuesto. Si el texto, por ejemplo, es un fragmento de El árbol de la ciencia, un fragmento donde Baroja cuenta “que se leían libros pornográficos”, la pregunta y el enunciado podrían ser, como así fue el año pasado:

¿Existe una educación sexual sana en nuestro país? Elabore un discurso argumentativo, entre 150 y 200 palabras, en respuesta a la pregunta, eligiendo el tipo de estructura que considere más adecuado (2 puntos).

Pues bien, después de dedicar dos o tres horas a la pregunta, a detallar qué es un texto argumentativo y a saber cómo se escribe (pueden ver todo el material que les he ofrecido en esta carpeta), me levanta Manuel la mano y me espeta: «Profesor, ¿por qué en vez de tantas sintaxis y tanta gramática nadie me ha enseñado en la ESO a aprender a escribir? Después se han unido dos, cuatro, casi diez más a la cuestión. Nadie nos ha enseñado a escribir. Siempre nos decían, venga, a escribir, pero nadie nos enseñaba. Y es verdad. Y es verdad porque leo los textos que producen y son deficientes, muy deficientes, textos que no se corresponden con el nivel que se puede esperar de un 2.° de bachillerato.

He tenido el resto del día la escena en la cabeza y creo que empezaré un nuevo proyecto dedicado a enseñar a escribir a mis alumnos. Tal cual. Voy a empezar una cruzada, voy a enseñar a todo alumno que se cruce en mi camino a escribir. Da igual que la semilla arraigue en cien o que solo lo haga en uno. Con tal de que ese mejore y pueda expresar con solvencia lo que tiene dentro de la cabeza, me basta.

Comenzaré por los exámenes, enseñaré cómo se redactan exámenes. Les quedan unos pocos todavía que hacer. Como soy un autodidacta nato, comenzaré por digerir este libro para inyectárselo después. Que sí:

Serán breves, pero intensas sesiones. Más tarde llegarán Cassany, Montolío, Martín Vivaldi…

A un alumno no se le puede gastar esta broma, que llegue al final de su etapa de la secundaria y el bachillerato y se pregunte por qué no le han enseñado a escribir. ¡A escribir! Ni más ni menos que a escribir.

Qué pena. Qué situación. La historia de hoy.

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