20181109 Conocí al autor de El dolor de los demás

20181109_191010213_iOS.jpgNo vengo del Yeguas. Acabo de llegar de Úbeda, de estar con Miguel Ángel Hernández en la librería El Agente Secreto. He disfrutado como un niño. Tengo mi ejemplar de El dolor de los demás firmado y tengo mi fotografía con el autor hecha por su mujer. ¿Qué más se le puede pedir a este viernes 9 de noviembre de 2018? Nada, no seas agonía, Blumm.

Tenéis que leer El dolor de los demás. Pero no por leerlo, no por saber qué ocurrió, no por saber de Miguel Ángel. Tenéis que leer El dolor de los demás porque terminaréis conociéndoos más. Ahí radica el secreto de la lectura, de la lectura de verdad. Dejemos de juzgar novelas, de interpretarlas, de ver qué de canon tienen y qué de can o could. Si algo me ha enseñado esta novela es que desde que abres la primera página de un libro, tienes que, has de tener el juicio suspendido, suspenso. Ser consciente y decirte “suspendo el juicio hasta su completa lectura”.

Qué alegría por fin. He de reconocer que lo primero que he hecho cuando le he visto ha sido abrazarle. Su libro me ha ayudado muchísimo. Al final de la charla, mientras me lo firmaba, le he revelado algo, algo muy íntimo. Mi vida tiene alguna que otra línea paralela y se lo he dicho. Descubrir paralelas en los libros de los demás provoca emoción y evita que ese libro pase a ser un libro más. Con El dolor de los demás ha sucedido. Su lectura ha supuesto una terapia. La lectura, a fin de cuentas, es una conversación entre tú y los personajes, entre tú y el autor, entre tú y tú, al final. Para eso sirve leer, leer solo sirve para eso, para encontrarte, para situarte en el mundo, para enaborlar la bandera de la libertad interior, que es la que única que vale y la única con la que te sientes bien.

Estoy escribiendo todo a golpe de tecla -sin volver la vista atrás- antes de que se pierda la esencia de lo vivido hoy por la tarde. Admiro a Miguel Ángel Hernández por el libro que ha escrito. Lo admiro muchísimo y solo me ha faltado pasear con él por las calles de Úbeda, por las calles de san Juan de la Cruz, las de Muñoz Molina y las de Sabina. Hablar y beber cerveza sabiendo que al día siguiente habría siesta. Tra, tra. Pero un escritor no es un juguete. Somos conscientes. Sed conscientes.

20181109_223433401_iOSOs dejo tres fotografías. Este blog, conforme pasa el tiempo, se parece más a un diario. Siguiendo el consejo de Delphine de Vigan, el lunes me llega una nueva agenda porque he decidido repentizar mis días. Para esto también sirve leer, para sacar la esencia a los días. Si no lo leo, no lo hago.

Las fotografías, decía antes, las subiré a Instagram -le pedí permiso al protagonista-. Que quede sellado en el tiempo el encuentro. Soy feliz, repito, este rato con Miguel Ángel Hernández me ha hecho muy feliz porque he conocido a un tipo sincero, humilde, inteligentísimo -qué manera de articular subordinadas, ideas y dicción- y nobilísimo, buena persona; bonhomía.

Ya solo queda prometer aquí que escribiré una reseña de El dolor de los demás. Espero que cuando la publique todos los lectores de este blog hayan leído el libro. Lo pienso, la juzgo: es una obra que marcará un antes y después en el panorama literario, pero como no soy un  gurú literario, ¿qué más da, Blumm? Es un espectáculo, y recordad: no la juzguéis, dejad que os invada y después, sed valientes y exponed cómo os ha transformado. Lo demás no importa. Haced caso a un viejo lector como yo. Olvidad los cánones y preocupaos de la repercusión que tendrá en vuestro día a día, en vuestra imaginación, en vuestra singularísima concepción del mundo que os rodea. Terminas viendo en la oscuridad que es el pasado de cualquier persona porque El dolor de los demás te ofrece las luces largas, y las luces largas siempre las enciendes en la oscuridad. Qué gozo.

Acabo. No quiero seguir escribiendo hasta la hora de la siesta de mañana. Solo desearte que disfrutes con tu mujer de Úbeda, Miguel Ángel. El Salvador tienes que verlo, y donde murió san Juan de la Cruz, si puedes y te deja la siesta, también.

IMG_7618.JPG

Si no te quieres perder lo que publico, suscríbete al blog

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 60 seguidores

o sigue sus actualizaciones vía Twitter

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.