¿Por qué escribe todo el mundo? Una aproximación en 421 palabras

20180303_140026355_iOS«Todo el mundo» es una figura literaria. O no. Bueno sí, vamos a dejar encima de la mesa la hipérbole. No, no llega a metonimia, no, no sustituyo «un término propio por otro que se encuentra con él en una relación real». Alberti hacía metonimias. Yo no tengo ni idea y por eso no escribo ni me invento historias. Cuando me doctore en metonimias, verás. Adivina dónde te la cuela Alberti: «Madrid, corazón de España, / late con pulsos de fiebre. / Si ayer la sangre le hervía, / hoy con más calor le hierve». Tú lo has dicho, era «hoy con más calor le hierve» (continente por contenido).
Hacen falta más figuras literarias en los libros que se editan de la manera más tradicional y del modo más amazónico: el autoeditado. Muchas más. Sin figuras literarias no hay figuras literarias (otra figura literaria.)
Por eso cuesta tanto destacar. Por eso, para qué les voy a engañar. No he leído las setenta mil novedades anuales de este año. Ni Dios.
Escritor, ¿sabes escribir? ¿Sabes usar las herramientas literarias, estilísticas, las herramientas del lenguaje que te ayudan a contar esa historia con personalidad? ¿O te dedicas a redactar —que nunca es contar— y a poner puntos y aparte como el jardinero plantones de temporada en los jardines de tu calle? Pues yo creo firmemente y de pie que esa es una de las razones por las que todo el mundo escribe. Porque es fácil contar historias sin figuras literarias que hacen literatura y porque ¿quién no tiene un ordenador y un ratito al día? Por eso hay 700 000 títulos en Amazon. ¿Por qué si no? Porque los estándares de la calidad literaria se han rebajado a ese nivel, a ese nivel donde la retórica está con signo negativo. Ah, sí,  perdona. Ahora me vienes con la preguntita del millón: ¿qué es la calidad literaria? «La calidad literaria soy yo.», dices. Pero escucha, amigo: ¿es la calidad literaria lo que más se lee? NO. Y te hago daño cuando te contesto así. NO, lo que más se vende, lo que más se lee NO suele ser calidad porque el sustantivo «calidad» viene de cualidad y cualidad no es sinónimo de cantidad lo que no significa que mucha cantidad esté falta de calidad. No, por favor. Por eso destacar es difícil, o muy difícil. Porque hay mucho común y poco propio y sobre todo, sobre todo, pocas figuras literarias escritas y en persona. Por hoy las editoriales publican, y han dejado de editan. Solo algunas sobreviven. Tienen que comer, como defecar.
Adiós.

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