Recoger los subrayados del verano. Cómo exportar las notas de tu Kindle

Un Kindle no muerde. Un Kindle en la cama es dócil. Con un Kindle no necesitas lápiz ni marcapáginas, con un Kindle solo necesitas el dedo. Hoy es el último día de mis vacaciones y quiero ilustrar cómo recojo los subrayados y las notas de los libros leídos durante el verano. Qué es lo que suelo hacer cuando termino de leer un libro en Kindle. Si ya lo sabías y lo hacías, magnífico. Solo me importan las aplicaciones en las que puedo buscar dentro de los archivos que almaceno. Evernote incluso lo hace con las notas manuscritas y por eso archivo ahí cientos de pdf. Google Drive también. OneNote también. Es decir, la mayoría incorporan esta la función «buscar dentro de los archivos». Cuando termino un libro en Kindle exporto todas las notas vía correo electrónico. Es una función que poca gente conoce y hoy ilustro cómo exportar las notas y subrayados de tu Kindle. Abre el libro del que

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Échele leche

Échele leche a la actualidad, a lo que le pueda escocer de mis artículos, no se tome nada a pecho, disuelva el malhumor, diluya el café, ¡échele leche!, más leche a lo que le molesta, a lo que le pica de la vida, sulfura, y sobre todo, a la realidad, que está para que sea interpretada como quieran los de derechas y como les dé la gana a los de izquierdas, para leerla de izquierda a derecha, o de derecha a izquierda, como el palíndromo «Échele leche». Borre esa fea conducta suya, impropia de tipo adulto con seso, tome leche y échele (más) leche, sin parar, a sus días; tórnelos blancos y pacíficos, saboréelos de otro modo, deje de pelear por tonterías, cállese y piense un poco antes de hablar, o piense y no diga nada, siempre gana. Dulcifique el color, ponga blanco, enleche, ¡leche!, échele leche, cuanta más, mejor. seguir leyendo en LACONTRADEJAÉN (29/AGO/17) VOCES | Hoy la voz

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El 16 % de mi biblioteca es digital

Leer no sirve para nada, pero sigo haciéndolo, sigo comprando libros. Compro a otro ritmo y dedico menos presupuesto y el gasto que hago, lo optimizo. Si antes con cien euros te hacías con cinco o seis libros de papel, ahora con el mismo importe adquieres el triple en formato digital. Siempre he leído en ambos formatos pero la tendencia, inimaginablemente en mí, se ha desviado: tiendo a lo digital como el sol hacia el ocaso. Como usuario de librerías de viejo, está claro que el gasto en papel lo destinaré a ese tipo de libros y el gasto en digital a las «novedades». Repito, como el sol hacia el ocaso… Durante mis vacaciones me entretuve en vaciar mi biblioteca, expurgar alguna mierda —así lo escribí— y recolocar lo que ya alimentó mi seso (cómo me gusta la palabrita). De este modo contabilicé por primera vez en mi vida cuántos libros de papel tenía y resultó que mi biblioteca doméstica a

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Los libros proceden de los libros

Esto hubiese ido de Faulkner si no hubiesen ganado Roth, Camus y Defoe. Es una entrada informativa, una nota-descubrimiento o nota-revelación, como ustedes prefieran, donde se refuta uno de mis lemas favoritos: «Los libros proceden de los libros». El martes visité la biblioteca pública y en la vitrina de novedades estaban expuestos los dos volúmenes de Las manos de los maestros. Ensayos selectos, de Coetzee (por cierto, me gusta mucho las portadas que ha diseñado Javier Jaén). Me llevé uno, por probar, por saltarme la lista de lectura que configuro cada dos meses y que es la lista más inútil que hago al mes. No me sirve para nada. Comencé a leerlo nada más llegar a casa y ya terminado recomendaría los artículos de los hotentotes, «La ociosidad en Sudáfrica», el titulado «William Faulkner y sus biógrafos» y este que traigo hoy, el décimo, que se titula «Philip Roth y su crónica de la plaga», donde Coetzee analiza, comparando con dos obras, Némesis y Elegía. Muy

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Hybrys

«La hybris es el pecado de orgullo y soberbia en que incurren los mimados por la fortuna, según la moral griega clásica, el cual lleva siempre aparejado un castigo divino que Némesis, diosa de la justicia retributiva, se encarga de enviar.» De la página 66 de Imperiofobia y leyenda negra.