Hemingway dijo una vez que el primer borrador de todo lo que escribía era una mierda.

Y es verdad, lo puedes comprobar tú mismo con cualquier cosa que te salga del tirón.

En el minuto 56:17 de esta entrevista Vicente Luis Mora explica qué le ha sucedido cuando ha profesionalizado su escritura. Profesionalizar su escritura es escribir en serio y no hacerlo solo en los ratos libres y fines de semana. Y se preguntaba al final de la entrevista «¿Qué sería yo capaz de hacer si me dedicara a escribir en vez de…?» Completen el espacio blanco y profundo que dejan los puntos suspensivos. A mí la pregunta me ha dado un revolcón y ha provocado la escritura de estas letras.

¿Quién no se ha formulado alguna vez esta pregunta? ¿Quién se ha lamentado o se está lamentando por no haber atendido a ese instinto primario que es la escritura? ¿Quién y cómo se sacia esa pulsión que desgarra y devasta yo no sé qué desgarra y qué devasta? ¿Qué sucede si la ignoras? ¿Quién se la ha formulado alguna vez con sinceridad y consecuencias?

Te pongo un ejemplo cercano: yo; y uno lejano: tú.

Cuesta encontrar los destinos que la vida nos tiene preparados. Gandhi, nos daba un consejo para descubrir alguno de nuestros destinos:

«Siembra un pensamiento, recoge una acción; siembra una acción, cosecha un hábito; siembra un hábito, recoge una personalidad o carácter; siembra un carácter y cosecha un destino».

¿Qué es lo primero que falla en ese «qué sería capaz de hacer si me dedicara a escribir»? ¿Por qué si queremos escribir no escribimos por lo menos un libro sin plumerío, bueno, trabajado cada cierto tiempo? Porque… ¿no es uno de nuestros destinos?

No, la respuesta es más sencilla: no estamos habituados a escribir persiguiendo un fin: un relato, una novela, un ensayo, un cuento para niñas de pelo raro. Como no nos va la vida en escribirlo nos entretenemos en hacer todo aquello que nos impide escribir con enfoque: que si lo vacuo queda mono y lo vano de pie; que si el Chattering & Co. está de moda y el parloteo te da brillo social mientras tu tiempo se va por el sumidero que lleva incorporado el teléfono móvil (descúbrelo antes de que sea muy tarde).

Es una buena pregunta, por simple y espectacular.¿Qué sería yo capaz de hacer si me dedicara a escribir en vez de…? Nunca me la había planteado. Nunca la había escrito en un papel y nunca la había doblesubrayado, como he hecho este fin de semana en el primer borrador de este artículo (o post): ¿Por qué no escribes de este modo, de un modo más profesional? ¿Qué sería yo capaz de hacer si me dedicara a escribir?

IMG_20170505_202305_688Ayer felicitaba a un amigo por la próxima publicación de su nueva novela. Lo hacía vía DM, o mensaje privado por Twitter. No solo le felicité sino que movido por sana envidia le pedí un consejo para empezar a escribir un libro. Él me contestó al minuto: «Escribe sin preocuparte por si el libro es bueno o malo y no mires atrás».

Creo que es un buen consejo. Si finalmente respondo con un «sí» a la pregunta de Vicente Luis pondré en práctica el consejo de R.

¿Sería capaz de escribir sin preocuparme por si el libro es bueno o malo, sin mirar atrás? ¿Qué sería capaz de escribir si me dedicara a escribir?

¿Merece la pena [escribir] en lugar de ver la tele? le preguntaba David Lipsky a David Foster Wallace un día después de cenar, en la página 258 de Aunque por supuesto terminas siendo tú mismo. Él respondió: «El arte requiere esfuerzo». Y antes, mucho antes, en la página 116 advertía: “Tienes que imponerte una disciplina”. 

No hay más trucos. Bueno sí, antes de sentarte a escribir puedes ponerte como disparador y de fondo la canción del hilandero, de Mendelssohn.

Ese esfuerzo se traduce en una rutina marcada por el hábito de escribir todos los días, a pesar de Twitter, Facebook, WhatsApp, Feedly y Netflix. DFW no tenía cable, y creo que tampoco tenía televisión cuando estaba escribiendo La broma infinita (sí, también lo he leído en el libro que he citado antes). Es la única manera de prosperar en la escritura incluso si no vas a escribir algo como La broma infinita. 

Escribir todos los días para tonificar el estilo y estilizar la sintaxis. Si es necesario, haz como hacen algunos escritores: toma un rotulador y un calendario y salva tu escritura diaria. Ponte un objetivo diario, o de palabras o de tiempo. Y escribe. Si lo consigues tacha el día en el calendario con un símbolo, por ejemplo, una letra E mayúscula o un círculo negro, o verde, o rojo; es secundario. O una simple X. Te aseguro que cuando lleves tres días en racha aparecerá el miedo a fallar y no poder tachar el día en el calendario. Esto es chaspear tu escritura; pues chaspéala.

Pero… ¿Qué es esa escritura? ¿Sirve escribir por escribir?

No, nunca. Completar libretas sin ton ni son no tiene sentido si no hay un precipicio al final del camino, o una cama, o una selva virgen con frutos tropicales. Escribir por escribir nunca me ha convencido. Por ese motivo no tengo nada publicado y tengo decenas de libretas escritas. Recuerdo de nuevo la cita de Hemingway que encabeza el post. Escribir sin objetivo, sin dirección no es humano. Está bien como ejercicio diario para encontrar tono, por ejemplo, o para entrenar la velocidad de escritura cara a unas oposiciones pero, una vez adquiridos el tono y la velocidad es obligatorio dirigirse en una dirección buscando el centro de la diana. Si no, pa qué. Escribir por escribir solo produce paja y al final te levantas de la silla sin ver lo que tenías que ver, como le sucedió a aquel personaje de Shakespeare en Cuento de invierno:

Hemos recorrido / esta galería, deleitándonos / con sus excelencias; pero no hemos visto / lo que mi hija vino a ver: / la estatua de su madre.

¿Qué sería yo capaz de hacer si me dedicara a escribir en vez de…? es una buena pregunta que me ha formulado Vicente Luis. Gracias otra vez, escritor. 

Todos los meses envío una lista de lectura por correo electrónico con los mejores libros que creo que he leído, por si te quieres suscribir. Esa lista no la publico en el blog.
Este blog tiene un canal en Telegram, por si te apetece que te notifique las nuevas entradas mientras vas en el metro, o en el autobús, o de copiloto con un piloto soso: t.me/blummblog

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s