Mi lista es la lista (ducentésima décima séptima)

Leer como mínimo un libro al mes, y así doce al año, y si hay pagas —gracias a Dios—, quince, te obliga, porque tienes también un blog de libros, a extraer una lista de entre los cuarenta y tres libros con los que no te has aburrido y de los que has podido extraer alguna enseñanza para la vida, un poquito de cultura y cierto bienestar espiritual. Desconozco si es la quincuagésima segunda o la ducentésima décima séptima lista de libros del año. Es igual. La mayoría de las listas que se publican, y con toda la razón del mundo comercial, están constituidas por libros publicados en 2015. Sí, ya, interés editorial. Pero para alguien que lee de todo, publicado antes o después de la Resurrección de Cristo, que no trabaja para ningún periódico ni magazine y que elige sus libros casi al albur pero que no es albur ni es na, sino propio interés, la lista que confecciona es

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Para quitar asco a la realidad lee a Valle-Inclán

RAMÓN DEL VALLE INCLÁN Quien había de ser prodigioso escritor nació el 28 de octubre de 1866 en Villanueva de Arosa. Murió en Santiago de Compostela el 5 de enero de 1936. Hay pocas noticias de su primera juventud. Sabemos que anduvo por el Méjico inolvidable. En 1895 vino a Madrid. Antes había publicado, el mismo año, su primer libro, en Pontevedra: Femeninas. A partir de 1897 —Epitalamios—, su producción aparece en la capital de España. Valle-Inclán vivió siempre en escritor, con heroísmo económico, áspera y señorialmente, sin hacer concesiones a la necesidad. Quizá nadie haya tenido una voluntad mayor de ser él, de intransigencia para con su arte. Gran poeta, forjador indomable de idioma, padre del esperpento, su palabra tiene olor, color, sabor y almendra ideal, zurriago y caricia. A más de sus novelas históricas, grandes retablos trabajados con ricos oros y esmaltes, Valle-Inclán alzó el mejor teatro de su tiempo, increíblemente irrepresentado. Fue ejemplar e irreductible en su dedicación orfebre y creadora.

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Baroja «desechametáforas»

«Quien albergue la idea de un Baroja descuidado en el estilo, no será fácil que la sustente a la vista de Vidas sombrías. El cotejo de las primeras versiones y las definitivas nos sirve también para acercarnos al taller del escritor y su cuidadoso método de amplificación de las descripciones. Compararemos, por ejemplo, un texto de «El carbonero» en su redacción de 1896 y en la de 1900: Aquí se presentaba un caserío, en medio de sus heredades, como ensimismado en su tristeza; allá, un campo de trigo, que tenía sus olas como un pequeño mar; en las cumbres, montes de aliagas amarillas, nacidas entre rocas, y más abajo, grupo de árboles cuyo follaje formaba mancha oscura sostenida por sus fuertes troncos (1896). Aquí se presentaba un caserío, en medio de sus heredades, como ensimismado en su tristeza; allá, un campo de trigo, ya amarillento, que tenía sus olas como un pequeño mar; en las cumbres, montones de aliagas amarillas

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la literatura no se enseña, ni se aprende: se descubre

El tipo de la imagen se llama Julio Manuel de la Rosa. ‎Es escritor y profesor. Nació en Sevilla. La fotografía la he tomado en la exposición que sobre escritores andaluces hay en la planta baja de la biblioteca pública de Jaén, junto a la sección infantil, donde me sumerjo con un zagal de siete años casi todas las tardes de los viernes. Disfrutamos ambos. Nos divertimos entre tantos libros. Pero quien ha de ser feliz, tremendamente feliz, es Julio Manuel. Y yo le/lo envidio. La imagen me asombra. Esa imagen demuestra que el cerebro humano es muy, muy plástico -y elástico-. Y que la literatura no se enseña, ni se aprende: se descubre. Pídele a Dios que te descubra a «Literatura». Esta es otra entrada ideada y enviada desde un dispositivo móvil. Si me aficiono a este tipo de entradas os vais a divertir. bernardo luis munuera apartado de correos 119, 23080, jaén https://lamaniadeleer.wordpress.com/ mensaje enviado desde un smartphone

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4 December, 2015 18:47

«‎Autodidactismo» es, por ejemplo, comprar cuatro libros por menos de 20 €. Como los de la imagen, si sale. Estoy experimentando con la publicación vía correo electrónico desde un dispositivo móvil. mensaje enviado desde un smartphone BlackBerry 10