15 minutos de post y 9 libros

Acabo de leer esta entrada de Everett Bogue: The 15 minute blog post. Voy a hacer la prueba. Por gusto, estoy de vacaciones. Es tarde, casi de madrugada. Tengo cuatro libros en cola de lectura: El fondo del vaso, Muerte de un personaje, Luz de noviembre, por la tarde y Organízate con eficacia (relectura). Además, a mi derecha, tengo con una nota pegada sobre un libro que reza “entregar a Juan Cruz en septiembre”: es el libro de Claudia Apablaza, Diario de las especies. Debajo de ese tengo otro que saqué el otro día de la biblioteca para leer en tiempos muertos muy cortos: Poesía (en verso) -literal- y Belleza (en verso) (1917-1923) de JRJ -no confundir con JMJ. (Es nombrar a JRJ y recordar mi etapa de profe de literatura en un colegio de Huelva). 3 minutos y 56 segundos. Más libros. La última referencia que he anotado ha sido la de Papeles de Recienvenido y continuación de la

read more 15 minutos de post y 9 libros

Morir como perros en Muertes de perro, de Ayala

Leo en un libro de COU, de Anaya, de Vicente Tusón y Fernando Lázaro, del 82, Printed in Spain que  la prosa de Ayala es de una rara perfección. Así es. La prosa en Muertes de perro se podría definir así: prosa de rara perfección. La bestia humana ruge en este libro escrito en 1958. Ya nadie lee a Ayala. En las playas de Rota no he visto libritos de Cátedra con títulos como Ederra. Cierra bien la puerta, La celosa de sí misma, Historia de la Monja Alférez, Catalina de Erauso, escrita por ella misma, Insolación, Tala. Lagar, Eva sin manzana, La guaracha del Mahco Camacho, La vida perra de Juanita Narboni, Hijo de ladrón y así tantos títulos como imagines y te dé la gana. No, en las playas de Rota se leen libros con títulos tan creativos como: El jardín olvidado, Si tu me dices ven lo dejo todo pero dime ven, El método Dukan ilustrado, El tiempo

read more Morir como perros en Muertes de perro, de Ayala

La festinadísima carrera de los blogs literarios

No iba a escribir esta entrada. No era mi intención enumerar 15 blogs literarios. No lo iba a hacer pero excarcelo el post. El origen, en una mujer: Claudia. Es en los comentarios que hago a un post de la escritora titulado Hagamos 764 listas y después destruyámoslas donde se origina mi particular selección, y elección. ¡Ojo!, Claudia escribe ese post haciendo referencia no solo a la publicación primigenia que lo originó todo, Las mejores bitácoras literarias, publicada el 29 de julio en El Cultural, sino a la respuesta que Alberto Olmos escribió con su antológico ya Mapa condicionado de la blogosfera literaria española y a la entrada reivindicativa que escribe Carolina León en Ya estamos otra vez. Recomiendo la lectura de la tetralogía Claudia-Carolina-Alberto-El Cultural, próximo best-seller (independiente). Pero no entro ni a discutir ni a valorar la presencia de blogs literarios escritos por mujeres en la primera lista que publica El Cultural. No me interesa esa polémica porque tampoco me concierne ya que leo blogs escritos

read more La festinadísima carrera de los blogs literarios

Nada es crucial, de Pablo Gutiérrez

Página 194: “Nada es culpa, nada es pecado, nada es crucial“. Nada es crucial es una novela de Pablo Gutiérrez (Huelva, 1978) que editó Lengua de Trapo y que se acabó de imprimir en el mes de diciembre de 2010 en Madrid. Vamos a volar a 10.835 pies de altura. Alto, muy alto. Novela de los arquetipos desainados. Ni Dios. En mis apuntes, con un lápiz HB Staedtler: “El registro del lenguaje no es de garrafón, ¡rehala de personajes corridos a rebencazos literarios! El profazo del Sr. Alto y Locuaz, la mordaza de la Sra. Amable Dos, el hipido constante de la madre de Magui,  el artificio de la Sra. Amable Uno, la gallofa de la Sra. Yonqui y así, hasta que Dios quiera”. Has-ta don-de-Dios-quie-ra. Niño protagonista, el Lecu, zagal de arrapo. Magui, la niña protagonista, que fue impúber hasta que tuvo púber y se le aflojaron los traumas. Pablo, que no es el narrador sino el escritor de

read more Nada es crucial, de Pablo Gutiérrez

Soliloquio 6

Tengo tres post en la cocina. Borradores: uno querrá versar sobre Pablo Gutiérrez y su Nada es crucial; otro sobre Muchnik -de nuevo- y el último hace referencia a un tuit de Montero Glez que me impactó: este borrador no sé si lo publicaré. Quizás necesite un desarrollo distinto: un relato, un cuentico para dormir a niños de tres años, una novela de verano, una enciclopedia de papel, un bestseller… No lo sé. Comprendan. Ni idea, el tiempo y el calor que habla en agosto decidirán. Además, ni soy escritor ni tengo institutriz que cuide a la chiquillería que educo en casa y que se burla de mis prontos literarios y mis ratos papando moscas. Pero hay bestia literaria escondida y ellos, de vez en cuando, la escuchan rugir y repiten: “Otra vez, papá, otra vez”. Manías de grandeza y de estatus, como diría Olmos. Hablando de Olmos: ¡gracias! Aquí quería llegar. Este post recoge su razón de ser aquí, escribiendo

read more Soliloquio 6